4 GENERADORES DE ESTRÉS QUE ESTÁS TOMANDO CADA DÍA



Alimentarse de manera equilibrada en estos tiempos, es una necesidad que a su vez se convierte en un problema cuando se presentan cuadros de estrés, provocando una ingesta pobre y baja en nutrientes para la persona, provocando inflamación, si hablamos de la flora intestinal, ésta será incapaz de permitir el paso correcto de los nutrimentos que necesitamos para estar sanos.

¿Qué sucede cuando hay estrés? 

Hablando en términos de nutrición, al estar sometidos en estados de estrés por querer entregar el trabajo “a tiempo”, el individuo no se percata que su metabolismo se altera produciendo efectos negativos en el cuerpo, por ejemplo:

La baja de defensas en el sistema inmune, que nos hace vulnerables a contraer infecciones o enfermedades respiratorias. 

Nuestro cuerpo reaccionará al estado de estrés liberando adrenalina, que a su vez activará una cadena de respuestas hormonales que responden a esta agresión, debilitando el cuerpo.

Para poder producir la adrenalina, el cuerpo necesita de la vitamina C; para evitar una baja de esta en el organismo y que pudiera llegar a contribuir en el desarrollo de enfermedades respiratorias, lo mejor es la ingesta de alimentos como: kiwi, naranja, brócoli, etc. además del ácido fólico que se encuentra en alimentos de hojas verdes.


La regla de oro para evitar comer mal por el estrés es:
-Permanecer cercano a los alimentos NATURALES -

Ingiere alimentos que evitan generar estrés, como son: las frutas, verduras y cereales integrales. 

Esta práctica viene desde nuestros antepasados, donde su dieta era baja en el consumo de productos animales, baja en consumo de grasas, no tenían hidratos de carbono o azúcares refinados y el consumo de sal era limitado. 

Los 4 generadores del estrés, además de participar en las enfermedades degenerativas como: diabetes, hipertensión, sobrepeso y obesidad son:

Grasas 

Hidratos de Carbono refinados 

Cafeína 

Sal

1. Consumo de grasas y estrés: comer grasas en gran cantidad, provoca que el cuerpo descargue insulina para almacenar el exceso y parte de éste lo convierte en glucosa en el hígado. 

A largo plazo formará tejido adiposo de más = sobrepeso y obesidad. 

Pero también provocará una reducción en la accesibilidad de oxígeno hasta en un 25%. Esto quiere decir que el oxígeno necesita de los glóbulos rojos, ya que éstos atraviesan los capilares de los alveolos pulmonares, pero cuando hay exceso de grasa en la sangre, los glóbulos se pegan unos con otros inhibiendo el paso de la sangre y reduciendo la oxigenación. Si comienzo con un buen plan de alimentación dirigido por mi profesional de la salud podría comenzar a sentir cambios positivos.

2. Hidratos de carbono: éstos al comerlos se convierten en azúcar en el cuerpo y si no se usan haciendo ejercicio, el cuerpo los convierte en grasa, regresando al círculo de las grasas y baja oxigenación, por lo tanto nunca nos liberaremos de esa famosa “llantita” que tanto nos molesta.

3. Cafeína: se encuentra en el café, té, refrescos de cola, chocolates, bebidas energizantes etc. y ésta provoca alarma de estrés a nivel metabólico, no frente a una situación u objeto que la produzca, haciendo que un ácido (clorogénico) destruyan la vitamina B1, que es esencial para la salud mental. 

4. Sal: lamentablemente muchos de los productos que consumimos tienen 25 veces más sodio que el requerimiento diario, el cual se libera al torrente sanguíneo provocando una respuesta de estrés, debido a que el sodio se encuentra principalmente en el fluido extracelular, o sea fuera de las células en el torrente sanguíneo, mientras que el potasio se encuentra dentro de las células. Cuando se presenta el exceso de sodio y entra a la célula, éste causa una pérdida de potasio ya que las concentraciones deben estar balanceadas tanto dentro como fuera de la célula. Estas reacciones de estrés también pueden provocar disfunciones a nivel intestinal, disminuyendo la movilidad de este, además de provocar poca absorción de agua y dando como resultado el estreñimiento, hemorroides y hasta cáncer de colon.


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